Con un presupuesto de no más de 20 mil dólares, el cineasta Tonchy Antezana, con su película El Cementerio de los Elefantes (2008) logró ocho premios internacionales y participó en 20 festivales en los que tuvo que competir “con verdaderos pesos pesados del cine”, según Antezana.

Es una de las  películas bolivianas en recibir más premios. El puesto número uno es para El Corazón de Jesús, de Marcos Loayza.

Adentrándose en  un mito,  legado del escritor Víctor Hugo Vizacarra, Tonchy Antezana intenta (re) construir la representación del alcohol y del alcoholismo en las marginales entrañas de la cuidad de La Paz.  Intentemos, nosotros, a su vez, encontrar ese imaginario.

El Cementerio de los Elefantes, pone en evidencia una realidad cruda y desconocida del sub-mundo de la ciudad de La Paz.

La película se podría resumir así: un hombre decide encerrarse en un cuarto y beber hasta morir por razones que se explicarán a lo largo de la película.Salvando las distancias entre una obra mayor como es La nación clandestina de Sanjinés y una obra menor como es El cementerio de elefantes, la comparación entre estas dos películas puede llegar a ser enriquecedora.

Cartel de la película

El cementerio de elefantes film boliviano

En las dos películas el alcohol funciona como negación. Mamani llega al paroxismo de la negación de sus orígenes  al consumirlo, mientras que en el personaje creado por Antezana el alcohol (es interesante ver que en El cementerio de elefantes, el personaje ya es alcohólico, de cierta forma ya se ha negado a sí mismo de entrada)  funciona como un elixir del olvido. Si suponemos que en el largometraje de Antezana se prioriza más lo individual, el gesto de querer olvidar lo que el sujeto a vivido, es exactamente el gesto del transformado Maisman cuando se distancia de su pasado. A partir de esto, constatamos que el alcohol en Antezana es el olvido y llenarse de olvido termina siendo la muerte.

Podemos encontrar otro punto de comparación entre las dos películas que llegaría a ser interesante: los espacios en donde se realiza la redención. En Sanjinés es un espacio abierto y con la compañía atenta de la comunidad.  En el “cementerio….”es totalmente diferente: es un espacio construido para el tipo de muerte que desea el personaje: es cerrado, nadie puede entrar ni salir y tiene un aire denso. Esto confirma la hipótesis del principio: en Antezana el personaje sólo piensa a partir de él,  su muerte es particular y tiene que ver mucho con el olvido y la soledad.

El cementerio de elefantes

Ficha

Sinopsis: Desde la tierna edad de 14 años, Juvenal (Cristian Castillo) comenzó a beber alcohol y ahora, a los 33 años de edad y alcohólico, dedice pasar el resto de sus días en el infame El Cementerio de los Elefantes, en La Paz, Bolivia. Conocido como un lugar donde los alcohólicos van a morir, dentro del cementerio se encuentra la ”suite presidencial”, donde Juvenal recordará su infancia y oscura adolescencia mientras bebe hasta morir.

Genero: Drama
Pais: Bolivia
Año: 2008
Direccion: Tonchi Antezana
Reparto: Christian Castillo (Juvenal), Fernando Peredo (El Tigre), Julio Lazo (Exterminador), Wilson Laura (Chapulín), Rosa Paye (Marlene), Eduardo Rojas (Bolas), Augusto Hinojosa (Padrastro) y Lineth Herbas (Dña. Matilde).
Musica: Huáscar Bolívar
Fotografia: Omar Limbert Villarroel
Duracion: 90 min.
Guion: Tonchi Antezana
Produccion: Homero Rodas

A través de Los Tiempos de Bolivia y CineMasCine

Trailer de la película

Tal vez te interese…

Comentarios